Texto bíblico Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. (1 Corintios 15:22, RVR1960)
Oración inicial Señor, abre mi entendimiento para comprender tu Palabra. Ayúdame a reconocer cómo el pecado entró por la desobediencia de Adán, cómo esa muerte alcanzó a la humanidad y, sobre todo, cómo Cristo vino a dar vida. Dame humildad para creer, obedecer y vivir conforme a tu verdad. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús 1 Corintios 15:22 nos muestra que, por la desobediencia de Adán, el pecado y la muerte entraron en la humanidad (Gn 3:6; Ro 5:12), pero Cristo, el “postrer Adán”, vino para vencer la muerte mediante su obediencia, muerte y resurrección (1 Co 15:20-22,45). Por eso, la vida eterna no se alcanza simplemente tratando de ser mejor, sino reconociendo mi pecado, arrepintiéndome, confiando en Jesús y permaneciendo en Él, porque Él mismo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn 14:6). Adán me muestra el origen de la muerte; Cristo me muestra el camino hacia la vida.
Pregunta para reflexionar ¿La desobediencia comienza solamente cuando realizo una acción incorrecta, o también cuando decido rechazar la voluntad de Dios? (Gn 3:1-6)
Aplicación personal Reconozco que la desobediencia de Adán trajo pecado y muerte a la humanidad; por eso, decido no justificar mi desobediencia, sino reconocer mi pecado, arrepentirme y obedecer a Dios, confiando en Cristo, quien venció la muerte y me da vida (1 Co 15:22; Ro 5:19).