Texto bíblico Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, (Hebreos 12:1, RVR1960):
Oración inicial Señor Jesús, reconozco que muchas veces vuelvo a caer en los mismos pecados. Abre mis ojos para entender tu Palabra, dame un corazón humilde para obedecerte y fortalece mi fe para correr la carrera que has puesto delante de mí. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús El pecado repetitivo es como un peso que nos impide avanzar en nuestra vida con Dios y nos hace caer una y otra vez en lo mismo. Hebreos 12:1 nos enseña que no debemos acostumbrarnos a ese pecado ni intentar vencerlo solo con nuestras fuerzas, sino reconocerlo, confesarlo, alejarnos de lo que nos hace caer y mantener nuestros ojos puestos en Jesucristo. Aunque la lucha sea constante y haya tropiezos, Dios siempre ofrece perdón, ayuda y una salida, porque la verdadera victoria no viene de esforzarnos más, sino de depender cada día de Cristo y de su poder para transformarnos.
Pregunta para reflexionar ¿Estoy llenando mi mente con la Palabra de Dios para combatir el pecado?
Aplicación personal Hoy decido no justificar ni tolerar el pecado en mi vida; lo reconoceré, me apartaré de lo que me hace caer y pondré mis ojos en Cristo, porque no quiero que el pecado siga siendo un peso que me impida avanzar en la carrera que Dios ha puesto delante de mí.