Texto bíblico Jesús, respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada. (Marcos 13:2, RVR1960)
Oración inicial Señor Jesús, abre mis ojos para entender tu Palabra. Ayúdame a no confiar en las cosas temporales de este mundo, sino en ti, que permaneces para siempre. Dame un corazón humilde para escuchar, creer y obedecer tu verdad. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús Marcos 13:2 ocurre cuando los discípulos admiraban la grandeza del templo de Jerusalén, pero Jesús les anunció que sería completamente destruido, algo que se cumplió años después. Con esto les enseñó que las cosas más impresionantes de este mundo son temporales y pueden desaparecer, mientras que Dios y su Palabra permanecen para siempre. El pasaje también nos muestra que Cristo es más grande que cualquier edificio religioso, porque Él es el verdadero camino para acercarnos a Dios y permanece para siempre. La enseñanza principal es que no debemos poner nuestra confianza en lo material, en los logros humanos ni en las apariencias religiosas, sino en Jesús. Al leer este versículo, me pregunto si estoy confiando más en las cosas que veo o en Cristo, recordando que todo puede pasar, pero Él nunca cambia ni falla.
Pregunta para reflexionar ¿Sobre qué «piedras» estoy construyendo mi vida: sobre lo temporal o sobre Dios?
Aplicación personal Hoy decido no poner mi confianza en las “piedras” de este mundo (dinero, logros, posesiones o reconocimiento), porque pueden desaparecer; más bien, quiero afirmar mi vida sobre Cristo, quien permanece para siempre y nunca será derribado.