Texto bíblico Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. (Marcos 14:27, RVR1960)
Oración inicial Señor, quiero acercarme a tu Palabra con humildad. Ayúdame a entender lo que dices, no solamente para conocerlo, sino para reconocer a Cristo, confiar en Él y obedecerte. Muéstrame también las áreas de mi vida donde puedo estar confiando demasiado en mí mismo. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús Marcos 14:27 muestra que Jesús, antes de ir a la cruz, sabía que sus discípulos tendrían miedo y huirían, cumpliendo lo anunciado en Zacarías 13:7: “Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas”. Jesús es el Buen Pastor que entrega su vida por sus ovejas (Juan 10:11), carga con nuestros pecados (Isaías 53:5-6) y, aunque sus discípulos fallaron, no los abandonó, sino que los restauró. Esto me enseña a no confiar demasiado en mi propia fuerza, sino permanecer cerca de Cristo, reconocer mis errores y volver a Él cuando caiga. La cruz no fue una derrota, sino parte del plan de Dios, y la resurrección demuestra que Cristo sigue teniendo el control (Marcos 14:28). Las ovejas pueden ser débiles y dispersarse, pero el Pastor permanece fiel.
Pregunta para reflexionar ¿En qué situaciones de mi vida me he “dispersado”, perdiendo mi enfoque en Jesús?
Aplicación personal Al ver a Jesús como mi Pastor, decido no confiar solo en mis propias fuerzas ni seguir mis propios deseos; cada día buscaré escuchar su voz, permanecer cerca de Él y obedecer su Palabra, especialmente cuando tenga miedo, dudas o dificultades, confiando en que Él guía y cuida mi vida (Juan 10:11, 27).