Texto bíblico Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. (Marcos 14:28, RVR1960)
Oración inicial Señor Jesús, ayúdame a entender tu Palabra con humildad. Abre mi corazón para confiar en ti, especialmente cuando no entiendo lo que estás haciendo. Quiero conocerte, obedecerte y seguirte aun en los momentos difíciles. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús Marcos 14:28 nos enseña que, aunque los discípulos iban a fallar y abandonar a Jesús, Él seguiría siendo fiel, moriría, resucitaría y volvería a encontrarse con ellos. La resurrección demuestra que Cristo venció la muerte y que nuestra esperanza no depende de nuestra propia fuerza, sino de Él. Por eso, cuando falle, no debo alejarme de Jesús ni usar su gracia como excusa para pecar; debo arrepentirme, volver a Él y seguirlo con humildad y obediencia (Marcos 14:27-28; Marcos 16:6-7; 1 Corintios 15:3-4; Juan 21:15-17). Mi fracaso no tiene la última palabra; Cristo resucitado sí.
Pregunta para reflexionar ¿Estoy siguiendo a un Cristo vivo o simplemente tengo una fe basada en costumbres?
Aplicación personal Porque Cristo ha resucitado, mi esperanza no depende de mis fuerzas ni de mis fracasos. Hoy decido confiar en Jesús, levantarme cuando caiga, arrepentirme de mi pecado y seguir obedeciéndole, recordando que Él está vivo y tiene poder para transformar mi vida (Marcos 14:28; Romanos 6:4).