Juan 13:35 – Que mi amor refleje a Cristo

  1. Texto bíblico
    En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
    (Juan 13:35, RVR1960)
  2. Oración inicial
    Señor Jesús, reconozco que necesito de Ti. Mi corazón es pecaminoso y no puedo producir por mis propias fuerzas el amor que Tú deseas. Ayúdame a comprender Tu Palabra, a reconocer mi pecado y a depender de Tu gracia. Enséñame a permanecer en Ti para amar a los demás como Tú me has amado. Que mi vida te glorifique. Amén.
  3. Meditación y enseñanza de Jesús
    Jesús enseñó a sus discípulos que debían amarse unos a otros como Él los había amado. Ese amor debía demostrar a los demás que realmente eran sus discípulos. No se trata solo de decir que creemos en Jesús o participar en actividades cristianas, sino de demostrar amor con nuestras palabras y acciones, sirviendo, perdonando y tratando a los demás con humildad. No podemos hacerlo perfectamente por nuestras propias fuerzas; necesitamos permanecer en Cristo, porque Él nos amó primero y nos ayuda a dar fruto para la gloria de Dios.
  4. Pregunta para reflexionar
    ¿Qué puede estar ocupando mi corazón sin producir el fruto que Dios desea?
  5. Aplicación personal
    Identifico y rechazo el orgullo y el resentimiento, confieso mis pecados a Dios y busco reconciliarme sabiamente con quienes he ofendido. Decido amar a los demás mediante el servicio, el perdón y la verdad, permaneciendo en Cristo por medio de Su Palabra y la oración, y dependiendo del Espíritu Santo para dar fruto en amor, humildad y paciencia. No busco ganar la aprobación de Dios por mis esfuerzos, sino vivir cada día dependiendo de la gracia de Cristo para que mi vida glorifique a Dios.