Texto bíblico El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10, RVR1960):
Oración inicial Señor Jesús, abre mi entendimiento para comprender tu Palabra. Enséñame a reconocer que la verdadera vida viene de ti y que debo permanecer en ti para llevar mucho fruto. Guarda mi corazón de buscar una vida abundante lejos de ti. Amén. (Juan 15:4-5).
Meditación y enseñanza de Jesús Jesús vino a darnos vida abundante, y esa vida se encuentra en Él, no en el dinero, el éxito o una vida sin problemas. Cuando permanezco unido a Cristo, su vida transforma mi corazón y produce mucho fruto: amor, obediencia y un carácter cada vez más parecido a Jesús. Por eso, la verdadera vida abundante comienza con Cristo, continúa en Cristo y da mucho fruto para la gloria de Dios (Juan 10:10; Juan 15:5, 8).
Pregunta para reflexionar ¿Estoy buscando la vida abundante en las cosas del mundo o en Cristo?
Aplicación personal Decido recibir y vivir la vida abundante que Jesús me ofrece, permaneciendo cerca de Él y dejando que su vida transforme mis pensamientos, decisiones y acciones cada día. No buscaré la verdadera vida lejos de Cristo, porque en Él encuentro la vida que produce mucho fruto (Juan 10:10; Juan 15:5).