Texto bíblico Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. (Marcos 10:14, RVR1960)
Oración inicial Señor Jesús, abre mi mente y mi corazón para entender tu Palabra. Ayúdame a acercarme a ti con humildad, como un niño, y a no poner obstáculos para venir a tu presencia. Enséñame hoy lo que tú quieres que aprenda. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús En Marcos 10:14, algunas personas llevaban niños a Jesús, pero los discípulos querían alejarlos; entonces Jesús se molestó y dijo que no impidieran que los niños se acercaran a Él, porque el reino de Dios es para quienes tienen un corazón como el de un niño: humilde, confiado y dependiente de Dios. Con esto Jesús muestra que Él recibe a los que vienen a Él con sencillez, no a los orgullosos; por eso la Biblia enseña que debemos acercarnos a Dios con fe y humildad (Mateo 18:3; Hebreos 11:6), recordando que Cristo vino a salvar a los pecadores y nos invita a venir a Él (1 Timoteo 1:15; Mateo 11:28); por eso yo debo acercarme a Jesús con un corazón sencillo y también cuidar de no ser un obstáculo para que otros se acerquen a Él.
Pregunta para reflexionar ¿Estoy yendo a Jesús con confianza, como un niño que confía en su padre?
Aplicación personal Basado en Marcos 10:14, hoy decido venir a Jesús con un corazón sencillo, sin orgullo ni excusas; dejo de confiar solo en mí y aprendo a acercarme a Él cada día con fe, leyendo su Palabra y buscándolo de verdad, como un niño que confía en su padre, recordando que Jesús recibe a todo el que viene a Él (Juan 6:37).