Texto bíblico Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; (Marcos 10:5, RVR1960)
Oración inicial Señor, abre mi entendimiento para comprender tu Palabra. Examina mi corazón y muéstrame si hay dureza en mí. No quiero justificar mi pecado, sino rendirme a tu verdad. Enséñame a amar lo que Tú amas y a obedecerte con humildad. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús En Evangelio de Marcos 10:5, Jesús responde a unos religiosos que querían atraparlo preguntando sobre el divorcio, y les dice que Moisés permitió eso por la “dureza del corazón”; o sea, no porque fuera el plan ideal de Dios, sino porque el ser humano es terco y desobediente. Luego los lleva al principio, a Génesis 1:27 y 2:24, mostrando que el diseño original de Dios era una unión fiel y permanente; así que el problema no es la ley, sino el corazón. Toda la Biblia confirma esto (Mateo 19:8; Malaquías 2:16) y promete algo mejor: un corazón nuevo (Ezequiel 36:26), algo que solo Cristo puede dar (2 Corintios 5:17). La idea principal no es solo hablar de matrimonio, sino preguntarme si estoy endureciendo mi corazón, justificando mi pecado o acomodando la Biblia a mi manera; por eso necesito a Jesús, porque Él no vino a bajar el estándar, sino a transformarme desde adentro y enseñarme a vivir el diseño de Dios con humildad.
Pregunta para reflexionar ¿Mi corazón es sensible a la voz de Dios o solo escucho lo que me conviene?
Aplicación personal Señor, hoy entiendo que el problema no está afuera, sino en mi corazón. Hoy decido: ✔ No buscar “permisos” para hacer lo que quiero.