Marcos 2:14 – Yo le sigo

  1. Texto bíblico
    Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió.
    (Marcos 2:14, RVR1960)
  2. Oración inicial
    Señor Jesús, reconozco que no puedo cambiar mi corazón por mis propias fuerzas. Necesito Tu gracia, Tu Palabra y Tu Espíritu. Ayúdame a entender Tu llamado, a reconocer aquello que me aparta de Ti y a seguirte con un corazón obediente. Que mi vida produzca fruto, no para mi gloria, sino para la gloria de Dios. Amén.
  3. Meditación y enseñanza de Jesús
    Jesús vio a Leví, un cobrador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Leví se levantó y decidió seguirlo. Esto muestra que el centro de la historia no es que Leví se volviera mejor por sus propias fuerzas, sino que Cristo lo llamó y él respondió. Jesús conoce nuestra condición y llama a pecadores para que le sigan. Por eso, “Sígueme” significa poner a Cristo en el centro de la vida, y “le siguió” muestra una respuesta concreta de obediencia.
  4. Pregunta para reflexionar
    ¿Qué significa para mí pasar de escuchar a Jesús a seguir a Jesús?
  5. Aplicación personal
    Identifico aquello que estorba mi comunión con Cristo como algo que debo abandonar. Lo rechazo porque no quiero permitir que el pecado gobierne mi vida. Decido enfocar mi vida en Cristo, conocerle y obedecer Su Palabra. No confiaré solamente en mis fuerzas, sino que permaneceré en Cristo mediante Su Palabra, la oración y la dependencia del Espíritu Santo. Quiero que Cristo produzca fruto en mi vida para la gloria de Dios.