Texto bíblico Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. (Mateo 25:21 – RVR1960):
Oración inicial Señor Jesús, reconozco que muchas veces vuelvo a caer en los mismos pecados. Abre mis ojos para entender tu Palabra, dame un corazón humilde para obedecerte y fortalece mi fe para correr la carrera que has puesto delante de mí. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús En Mateo 25:21 y 23, Jesús enseña que Dios nos ha dado dones, capacidades, tiempo y oportunidades para que los usemos para Su gloria y para servir a otros. El problema no es tener pocos o muchos dones, sino dejarlos sin usar por miedo, comodidad o falta de compromiso. Los siervos fieles fueron recompensados no por tener más talentos, sino por aprovechar lo que recibieron, mientras que el que escondió su talento perdió la oportunidad de agradar a su señor. Cristo es el ejemplo perfecto de fidelidad, porque cumplió completamente la obra que el Padre le encomendó (Jn 17:4). Por eso, en lugar de compararme con otros o enterrar mis dones, debo usarlos con humildad y obediencia, recordando que Dios no busca perfección sino fidelidad (1 Co 4:2), para que un día pueda escuchar de labios del Señor: «Bien, buen siervo y fiel» (Mt 25:21, 23).
Pregunta para reflexionar ¿He enterrado algún don por miedo al fracaso, al rechazo o a la crítica de los demás?
Aplicación personal Hoy decido dejar de esconder los dones que Cristo me ha dado. No me compararé con otros ni esperaré tener más capacidades; usaré fielmente lo que ya recibí para servir, ayudar y glorificar al Señor, recordando que Él no me pedirá cuentas por los dones que no tengo, sino por los que me confió (Mt 25:21, 23).