Mateo 28:19 – Cristo te envía

  1. Texto bíblico
    Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
    (Mateo 28:19, RVR1960)
  2. Oración inicial
    Señor, abre mi entendimiento para comprender tu Palabra. Quita de mí toda dureza y enséñame a obedecerte con humildad. Quiero escucharte y hacer tu voluntad. Amén.
  3. Meditación y enseñanza de Jesús
    Antes de irse al cielo, Jesús —con toda autoridad (Mateo 28:18)— dejó una orden clara: no quedarme quieto, sino ir y ayudar a otros a seguirlo de verdad (Mateo 28:19), porque el mensaje es para todos (Juan 3:16); no se trata solo de hablar, sino de enseñar con el ejemplo (Mateo 28:20), siendo testigo con el poder de Dios (Hechos 1:8), recordando que Jesús es el centro, el que salva y está conmigo siempre (Hechos 4:12); por eso, hoy decido no ser espectador, sino compartir mi fe con otros cercanos, viviendo lo que creo, entendiendo que esta misión no es solo para algunos, sino para todo creyente, y que no fui salvo solo para mí, sino para llevar a otros a Cristo.
  4. Pregunta para reflexionar
    ¿Estoy dispuesto a ir incluso cuando no tengo todas las respuestas?
  5. Aplicación personal
    Hoy decido no quedarme cómodo: voy a dar el primer paso y acercarme a alguien, hablarle de Jesús con sencillez y mostrarlo con mis acciones, aunque tenga miedo, confiando en que Él está conmigo (Mateo 28:19–20).