Santiago 1:22 – Oidores o Hacedores

  1. Texto bíblico
    Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
    (Santiago 1:22 – RVR1960):
  2. Oración inicial
    Señor, abre mi entendimiento para comprender tu Palabra y dame un corazón humilde para obedecerla. No permitas que solo la escuche, sino que la practique cada día. Ayúdame a parecerme más a Cristo y a vivir de una manera que te honre. En el nombre de Jesús. Amén.
  3. Meditación y enseñanza de Jesús
    Santiago 1:22 nos enseña que Dios no quiere que solo escuchemos su Palabra, sino que la pongamos en práctica. Una fe verdadera se demuestra obedeciendo lo que Dios dice, no solo asistiendo a reuniones, leyendo la Biblia o acumulando conocimiento. El que oye y no obedece se engaña a sí mismo, porque cree que está creciendo espiritualmente cuando en realidad no está cambiando. Jesús mismo fue el perfecto hacedor de la Palabra, obedeciendo al Padre en todo, y por medio de Él recibimos el perdón y la ayuda para obedecer. Por eso, cada vez que leo la Biblia debo preguntarme: “¿Qué quiere Dios que haga hoy con lo que acabo de aprender?”. Ser un hacedor de la Palabra significa vivir lo que Dios enseña: perdonar, decir la verdad, orar, amar y obedecer a Cristo con humildad, no para ganar su amor, sino porque Él ya me amó primero.
  4. Pregunta para reflexionar
    ¿Es la oración mi primera respuesta ante las dificultades o mi último recurso?
  5. Aplicación personal
    Hoy decido no conformarme con solo leer o escuchar la Palabra de Dios; voy a poner en práctica lo que ya sé que debo hacer. Si debo perdonar, perdonaré; si debo decir la verdad, la diré; si debo ayudar a alguien, lo haré. No quiero engañarme pensando que estoy creciendo solo por conocer la Biblia, sino demostrar con mis acciones que Cristo está transformando mi vida y que soy un verdadero hacedor de la Palabra.