Texto bíblico Jesús, respondiendo, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme, y os diré con qué autoridad hago estas cosas. (Marcos 11:29, RVR1960)
Oración inicial Señor, abre mi mente y mi corazón para entender tu Palabra. Enséñame a escuchar tu verdad con humildad y a responder con obediencia. Amén.
Meditación y enseñanza de Jesús En Marcos 11:29, los líderes religiosos cuestionan a Jesús después de que Él entra como Rey y limpia el templo, pero no buscan aprender sino ponerlo a prueba; por eso Jesús responde con otra pregunta para mostrar lo que hay en sus corazones: no es que evite responder, sino que enseña que Dios no solo mira lo que preguntas, sino con qué actitud lo haces; a lo largo de la Biblia, Jesús usa preguntas para confrontar y mostrar que Él tiene autoridad y conoce el corazón, y que solo los que son humildes reciben respuesta, mientras que los orgullosos la rechazan; por eso, esto me reta a ser sincero con Dios, no discutir con Él, sino estar dispuesto a obedecer y cambiar, recordando que el problema no es la pregunta… sino la intención con la que la hago.
Pregunta para reflexionar ¿Mis preguntas a Dios nacen del deseo de aprender o de cuestionar sin querer cambiar?
Aplicación personal Hoy decido revisar mis preguntas: no quiero cuestionar a Dios solo por orgullo o para tener la razón, sino preguntar con un corazón sincero y dispuesto a obedecer lo que Él me muestre (Jeremías 29:13); si Dios me confronta, no voy a esquivar su respuesta, sino aceptarla y cambiar (Santiago 1:22).